Barbecho invernal: ¿Cuándo hay que llamar al VAR?

Ni recetas fijas ni aplicaciones automáticas. Desde Fender Agro explican por qué el avance de las malezas tolerantes obliga a parar la pelota, revisar la tecnología de fondo y trazar una estrategia milimétrica para que el partido de la cosecha gruesa no se empiece a perder en el invierno.

JESUS MARIA – Dpto. Colón

El barbecho invernal vuelve a ocupar un rol clave dentro del planteo agrícola. Durante este período, las malezas no solo consumen agua y nutrientes, sino que también pueden transformarse en refugio de plagas y enfermedades, condicionando el arranque de los cultivos de verano. La buena humedad que hoy presentan muchos perfiles, viene generando una mayor cantidad de nacimientos de malezas invernales, incluso en situaciones donde años atrás la presión era menor o pasaba más desapercibida.

Malezas como rama negra, nabo, ocucha y otras especies de invierno, empiezan a ganar protagonismo en distintos lotes, obligando a prestar más atención al monitoreo y al momento de las aplicaciones. Pero en un contexto donde aumentan las malezas tolerantes y resistentes, el barbecho ya no puede pensarse simplemente como una aplicación más. Hoy el desafío pasa por interpretar correctamente qué está ocurriendo en cada lote: qué malezas tenemos, en qué tamaño se encuentran, cuál es su historial de control, si hay presencia de malezas resistentes, y cuál será el cultivo siguiente. En otras palabras, hay momentos donde hay que llamar al VAR.

El VAR del lote

Así como en el fútbol el VAR aparece para revisar las jugadas finas y evitar errores que pueden cambiar el partido, en agricultura también hay situaciones donde es necesario frenar, monitorear y volver a mirar el lote antes de decidir. Porque muchas veces el problema no es solamente el producto. Se puede llegar tarde, aplicar sobre malezas demasiado grandes, repetir siempre los mismos modos de acción, o no detectar a tiempo una resistencia. Desde Fender remarcan la importancia de monitorear de forma permanente y apoyarse en herramientas como la REM/Aapresid para identificar posibles casos de resistencia presentes en cada zona. Especialmente en malezas como rama negra y otras especies de hoja ancha, donde muchas veces el tamaño de la maleza y el momento de aplicación terminan definiendo el éxito o fracaso del control.

Jugadores titulares del barbecho

En barbechos destinados al control de malezas invernales, herramientas como: Glifosato Gold Fender, 2,4-D ME Cropency, y Atrazina Fender, siguen ocupando un lugar central dentro de las estrategias de manejo. A partir de ahí, el planteo empieza a cambiar según el “rival” que tengamos enfrente. En algunos lotes será necesario sumar herramientas como: Dicamba, Picloram, Metsulfuron dependiendo de las especies presentes, tamaño de maleza e historial del lote. Porque no todos los partidos se juegan igual.

2,4-D: Un player que sigue siendo clave

Dentro de las herramientas para el control de malezas de hoja ancha, el 2,4-D continúa siendo uno de los activos más importantes dentro de los barbechos químicos. Desde Fender destacan su formulación 2,4-D ME Cropency, una tecnología de microemulsión que aporta baja volatilidad y buena estabilidad dentro del caldo de aplicación.

Estas características permiten mejorar el manejo en situaciones donde las condiciones ambientales o la sensibilidad de cultivos vecinos exigen mayores niveles de cuidado. Pero nuevamente, el producto por sí solo no resuelve el partido. La clave sigue estando en monitorear, aplicar sobre malezas pequeñas, rotar modos de acción, y construir estrategias integradas de manejo.

Una jugada que puede definir el partido

La calidad con la que se realizan las aplicaciones muchas veces queda en un segundo plano. Sin embargo, cada vez cobra mayor importancia. Hoy existe un mayor uso de herbicidas de contacto, mezclas más complejas y malezas sensibles al tamaño de gota utilizado, factores que hacen que la calidad de aplicación pueda definir el éxito o el fracaso del control. Por eso, desde Fender también remarcan la importancia de acompañar las aplicaciones con coadyuvantes de acuerdo a cada necesidad (correctores de agua, acidificantes, tensioactivos, humectantes, etc), que permitan mejorar compatibilidad, estabilidad y desempeño de las mezclas cuando sea necesario. Para esto, Fender posee su línea Keeper de potenciadores con una paleta amplia de coadyuvantes para cada necesidad.

Jugar con estrategia

En un contexto donde las resistencias aumentan y las condiciones cambian campaña tras campaña, el barbecho deja de ser una receta fija para transformarse en una estrategia dinámica. Porque hoy no alcanza solamente con tener buenos productos. También hay que saber leer el partido. Y cuando aparecen dudas sobre qué malezas tenemos, cómo vienen respondiendo o qué estrategia conviene usar, ahí es cuando hay que llamar al VAR.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.