Milei en picada, se aferra al campo

La persistencia de la inflación, el aumento del desempleo, el cierre de pymes y comercios, la ausencia en el sostenimiento de la infraestructura vial, y los casos de corrupción generan el peor momento para la imagen pública del presidente Milei. Cada vez más personas aseguran que su presente no se condice con los éxitos que ensalza el presidente ultra, un cortocircuito señalado no sólo por sus detractores sino incluso por referentes de la ortodoxia económica, afines a sus políticas. En ese contexto, el malhumor social se expande, atizado por escándalos de corrupción. Casi todas las encuestas de opinión alertan que la imagen presidencial está en su peor momento, con tendencias de rechazo que se acercan a los dos tercios del electorado.

En este contexto, la historia se repite una y otra vez. Más allá de las promesas generadas por los sectores de la energía y la minería, el sector agropecuario es el alfil que vuelve a sostener a un Gobierno nacional que carece de dólares. En este contexto, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) presentó un estudio que indica que si finalmente algún gobierno se anima y elimina las retenciones, la superficie agrícola podría crecer en 2,2 millones de hectáreas  (una superficie equivalente a 100 veces la que ocupa la ciudad de Buenos Aires), y la cosecha podría crecer hasta 180 millones de toneladas dentro de diez años.

Actualmente la recaudación por retenciones se estima en unos 5.000 millones de dólares. Eliminarlas implicaría una caída inicial en la recaudación del Estado Nacional, pero que éste obtiene un resultado neto positivo a partir del cuarto año desde la eliminación. Nadie parece estar dispuesto a “bancar los trapos” durante una gestión entera, y está claro que Milei no cumplirá su promesa de campaña. El sector agro deberá conformarse con los pequeños avances logrados hasta la fecha.

El problema no es el volumen de la cosecha que aparece como récord, sino la rentabilidad asimétrica y el endeudamiento de miles de productores, por lo que los agricultores corren para mantener sus márgenes, mientras que los ganaderos correrán más rápido para capitalizarlo. La firma del acuerdo Unión Europea y Mercosur, China y Estados Unidos, permitirán que la producción bovina y la exportación de carne, despeguen fuertemente. Como siempre, hay ganadores y perdedores en el mundo de los agronegocios.
El “hueso duro de roer” seguirá siendo la microeconomía, la del día a día, porque hubo un rebote en la macro pero en la mayoría de los sectores de la población eso no se percibe.

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