Córdoba como epicentro del Mercosur

En las últimas tres décadas, América Latina presenció una de las transformaciones económicas y productivas más drásticas del siglo XXI. Brasil no solo dejó de ser un actor secundario en el mercado de commodities: pateó el tablero del agronegocio mundial y desplazó a Estados Unidos como el mayor productor y exportador de soja, además de tomar la delantera en el mercado global de carne vacuna. Sin embargo, para los argentinos, el fenómeno no solo se mide en comparación con las potencias del Norte, sino mirando al otro lado del río Uruguay.

A comienzos de los años 2000, la Argentina y Brasil producían prácticamente la misma cantidad de granos. Hoy, la realidad muestra una brecha abismal: el país vecino produce dos veces y media más que el nuestro, y solo su cosecha de soja supera con creces a toda la producción granaria argentina combinada. En los últimos 25 años, esa diferencia acumulada alcanzó la cifra imponente de 1.550 millones de toneladas de alimentos de ventaja —el equivalente a 12 cosechas récord argentinas—, traduciéndose en divisas por alrededor de US$ 476.000 millones. Dentro de este engranaje de éxito, el Estado de Rio Grande do Sul (RS) ocupa un lugar de vanguardia. Potencia agroalimentaria por excelencia, es el segundo productor nacional de soja, líder en trigo y responsable de más del 70% del arroz de Brasil.

En el Noroeste Gaúcho, conocido como el “Cinturón de la Soja”, late el corazón de la agricultura familiar de alta precisión. Ciudades pujantes como Santa Rosa (cuna nacional de la soja y sede de la FENASOJA), Horizontina (polo industrial de maquinaria) e Ijuí (hub de innovación) han consolidado un modelo único sustentado en la fuerza cooperativa, el liderazgo lácteo, y la doble cosecha.

Este puente de innovación, asociativismo y conocimiento entre el modelo gaúcho y el agro argentino tendrá su cita cumbre en nuestra provincia de Córdoba el próximo 28 y 29 de octubre en el campus de la Universidad Siglo 21, mediante la realización del 3er CongregaCoop (evento originario de Santa Rosa, Brasil). Para el agro cordobés y argentino, recibir al CongregaCoop no representa solo un intercambio institucional, sino la posibilidad de asimilar de primera mano las herramientas que convirtieron a Rio Grande do Sul en una potencia asociativa.

En un contexto donde la Argentina busca rehacer sus bases macroeconómicas e impulsar de nuevo su potencial agroindustrial, la integración con las cooperativas y pymes del Noroeste Gaúcho aporta claves concretas sobre escalabilidad, tecnología aplicada, valor agregado en origen e integración vertical. El modelo brasileño demostró que cuando el Estado no asfixia al campo y el asociativismo privado invierte con certidumbre, el agronegocio se transforma en el motor indiscutido del desarrollo integral de una nación.

A 35 años de la firma del tratado Mercosur en Asunción (PY), la llegada del CongregaCoop a Córdoba marca un paso decisivo para reescribir esa historia de integración y crecimiento a escala regional.

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